domingo, 3 de abril de 2011

To do...

Mi madre siempre me recuerda la historia suya con su abuela, de pequeña le negó un beso y cuando ella murió mi madre se sintió culpable. Cuando peleo con ella siempre me dice: “Por esto no me niegues un beso, recuerda lo que me pasó con mi abuela” y consigue conmoverme. Gracias a esa historia me he dado cuenta de que la vida es algo fugaz, cuando quieras decir algo dilo, cuando quieras hacer algo hazlo, porque no sabes qué pasará si lo dejas de hacer, no sabes si tendrás otra oportunidad para hacerlo y si lo dejas de hacer te sentirás culpable toda la vida, tal vez una palabra tuya consiga cambiar el orden de las cosas, si no te arriesgas morirás en silencio y con la duda corrompiéndote del por qué no lo hice, por qué dejé pasar la oportunidad. Piensa que, al cruzar la calle puedes morir atropellado y esa cantidad de cosas que jamás dijiste se quedarán en el viento y no llegarán a su destino. Arriesgar o perderlo todo esa es la cuestion.

Almas Torturada

Una persona nace con libre albedrio, esa capacidad que tenemos de ser buenos o malos, ser libres o esclavos de nuestros actos. Muchas personas gracias a ese libre albedrio se pierden en un mundo en el que para ellos es necesario hacer sufrir para llamar la atención. Esas almas, que son torturadas por una mente que piensa que en el dolor está la diversión, piden ser liberadas y no son pocos los intentos de heroes que desean salvarlas. Pero la mente de su dueño está muy cerrada en su idea, y seguirá haciendo daño hasta que no se de cuenta que una fuerza, -llamadla como deseeis- le hará pagar ese daño causado en vida. Ya sea durante sus ultimos años en este mundo o durante su estancia en el otro. Estas mentes piensan que mandando a personas inocentes a una perdición y sufrimiento eterno se librarán de ir ellas detrás pero están equivocados y cuando eso ocurra ni el infierno será un castigo lo suficientemente grande para ellos y, ahí, será cuando reaccionarán de lo que hicieron sufrir en otra época, de lo que sintieron todos aquellos que fueron torturados en vida por ellos y, en ese momento, las almas de esos inocentes clamarán justicia...y la conseguirán.